UN SIGLO TEJIENDO. CREAMOS UN FUTURO SOSTENIBLE.

CÓMO EMPEZÓ TODO –
Y LA HISTORIA CONTINÚA

Nuevos comienzos, cambios radicales y visiones pioneras: y siempre con personas que han marcado con corazón y tesón el destino de nuestra empresa familiar. Bienvenido a la historia de GKD. Una historia que no termina, sino que vuelve a empezar.

¿QUÉ HUBIERA PENSADO ÉL?

¡Cómo me gustaría poder hablar de nuevo con Josef Kufferath! Y preguntarle qué le llevó a fundar una empresa en medio de una época tan incierta en lo político y económico. ¿Quería simplemente valerse por sí mismo o su pretensión era construir algo duradero, algo que incluso perdurase mucho más allá de su propia vida? ¿Qué tenía en mente ese joven Josef Kufferath de 26 años en 1925?

Desde luego, no creo que se imaginase una empresa con más de 800 empleados y con producción en los cinco continentes. Una empresa que desarrolla soluciones textiles innovadoras para prácticamente todos los sectores, que se cuenta entre las principales empresas innovadores de Alemania y que, además, está dirigida por una mujer. Sería difícil que pudiese imaginarse todo esto. El horizonte industrial de Josef Kufferath apenas iba más allá de la cuenca carbonífera local. La GKD de 2025 es incluso más que una utopía desde la perspectiva de 1925.

INNOVACIONES. ALGUNOS ESCRIBEN LA HISTORIA.

Si echamos la vista atrás, las cosas se ven más claras. Pero aun así, no existe una sola historia de la empresa GKD, sino muchas diferentes. Igual que hay muchas ideas de lo que se puede producir a partir del metal y los tejidos híbridos. De hecho, Josef Kufferath aportó el primer capítulo a esta historia a finales de los años veinte. Desarrolló un tejido con mallas longitudinales (en lugar de mallas cuadradas), que resultó muy ventajoso para la deshidratación de lodos de carbón. Lo que no podía saber en ese momento es que surgirían muchas otras ideas y desarrollos, y que algunas de ellas harían historia.

Llegaron a la Luna en el Apolo 11. Adornan la ópera de Pekín como tejido decorativo y práctico. Protegen a los aviones y a los pasajeros de los rayos, filtran los microplásticos de las aguas residuales o baten récords mundiales, como en Abu Dabi. Allí hay instalada una de las mayores mallas metálicas del mundo árabe en Capital Gate, el rascacielos inclinado más alto del mundo. Pero también hay otras memorias: historias que acaban en un callejón sin salida. También en ese aspecto, Josef Kufferath anticipa, por así decirlo, algunos fragmentos de la historia. Su tejido para placas dentales, patentado en 1930, se convirtió en un fracaso.

CULTURA EMPRESARIAL. CUANDO EL TRABAJO SE CONVIERTE EN EXPERIENCIAS.

Los primeros 100 años de historia de la empresa están llenos de pequeñas anécdotas. «Podría contar muchas historias», así es como bastantes testigos de la época comenzaban sus entrevistas para la crónica de GKD. Las historias, por ejemplo, de Gerard Daniel, un socio alemán emigrado a EE. UU., a quien Aline Kufferath, la esposa del fundador, siempre recibía en Mariaweiler con salmón y vino Riesling del Mosela. O las historias de un equipo de diez personas en China, que no dudaron en pasar cinco largos días en cuarentena durante la pandemia de coronavirus, cocinando y durmiendo en la fábrica y asegurándose, con una dedicación encomiable, de que los pedidos se procesaran a tiempo.

Se trata de historias de empleados que siempre han considerado la empresa como su propia empresa y se han comprometido mucho más allá del nivel habitual; historias de fiestas en la oficina en la festividad de Weiberfastnacht o Jueves gordo o de la pequeña Lara Kufferath, que «amenazaba» a los empleados en el aparcamiento de la empresa disfrazada de Winnetou con su rifle de plata. Una historia terminó en detención, pero solo por una noche. Moscú, finales de los años 1980: El Dr. Stephan Kufferath y el director de exportaciones son detenidos sin más motivo que un visado con fecha incorrecta. A la mañana siguiente se pudo aclarar el error. «Al final, el viajó nos reportó mayores pedidos de lo que estábamos acostumbrados», recuerda Stephan Kufferath.

CRISIS CUANDO LA UNIÓN LO CAMBIA TODO.

La crisis económica mundial, la amenaza de quiebra, un nuevo comienzo tras la Segunda Guerra Mundial, la repentina muerte del fundador, el colapso del importantísimo negocio ruso a principios de los noventa…, en la historia de GKD siempre ha habido momentos en los que el tiempo se ha detenido de repente. Fueron momentos en los que la empresa demostró ser una auténtica empresa familiar, con personas al mando que, con pocos ases en la manga, buscaban y encontraban una salida.

Josef Kufferath volvió a empezar casi desde cero después de la guerra. Tras su muerte, su viuda Aline Kufferath confió en su primo Karl Kassner, lo adoptó y dio así una segunda vida a la empresa. Ingo y Stephan Kufferath inventaron en el ámbito de la arquitectura todo un nuevo campo de negocio en plena crisis. En más de 40 años de gestión, convirtieron la «mejor empresa artesanal» (Ingo Kufferath) en una empresa líder internacional en su sector que establece constantemente nuevos estándares y crece sin cesar.

RESPONSABILIDAD DE REPENTE EN LA CÚSPIDE.

Hay cosas que no tienen fácil explicación en estos cien años de historia de GKD. A veces las cosas simplemente suceden sin proponérselo en un principio. Como en 1983, cuando un señor del Dresdner Bank aparece en la puerta. La empresa Dürener Metalltuch, uno de sus clientes comerciales, estaba amenazada de insolvencia y le gustaría sondear el interés de los Kufferath en fusionarse con la misma. La piedra que se pone a rodar se convierte más bien en toda una avalancha.

Karl Kufferath-Kassner organiza el gigantesco proyecto de adquisición y cede el testigo a sus hijos Ingo y Stephan Kufferath. Y se convierten en directores generales a los veintitantos años, dirigiendo una empresa con el triple de facturación, más del doble de empleados y una estructura de ventas internacional. «Bajo el árbol de Navidad de 1983», recordaría más tarde Ingo Kufferath, «nos hicimos la siguiente pregunta: «¿En qué nos hemos metido?».

SIGUIENTE NIVEL. LA CUARTA GENERACIÓN TOMA EL RELEVO.

Lara Kufferath es la primera persona en los cien años de historia de la empresa que toma el timón de una forma bien preparada. Varios años antes de incorporarse a la empresa, asistía como invitada a las reuniones anuales del Grupo —además de trabajar en la consultoría industrial y de gestión— y pudo conocer de primera mano en qué estaba trabajando estratégicamente GKD. Se incorporó a la empresa en 2019 y fue responsable de desarrollo corporativo, digitalización y cuestiones de sostenibilidad, entre otras cosas.

En las oficinas de al lado, Ingo y Stephan Kufferath se remitían cada vez más a Lara Kufferath cuando había que tomar decisiones fundamentales. En julio de 2024, puntualmente al principio des centenario de la empresa, se convierte en la CEO de GKD. Encontró «una auténtica separación de poderes», explica Lara Kufferath. «Mi padre era ministro de Asuntos Exteriores y mi tío, ministro del Interior». Y se dio cuenta muy rápido de una cosa: esta historia de los dos hermanos era algo único. Sería prácticamente imposible de repetir. La cuarta generación escribirá sus propios capítulos.

No vamos a cumplir 100 años, sino 1 siglo. Ha sido el primer siglo de vida de GKD y ahora estamos dando forma al siguiente.
Lara Kufferath, CEO y 4.ª generación de la familia propietaria

100 AÑOS DE GKD
UNA CRÓNICA LLENA DE PERSONAS, CORAJE E HITOS

¿Qué impulsa a una empresa familiar durante todo un siglo? La crónica de 140 páginas narra la historia de personas visionarias, puntos de inflexión y compañeros de camino. El primer siglo de GKD en el que sumergirse y descubrir la historias.

Siempre hemos sido pioneros. Nuestro éxito se basa precisamente en eso.
Ingo Kufferath, miembro del consejo de administración y 3.ª generación de la familia propietaria

100 AÑOS EN NÚMEROS
LO QUE DICEN LOS NÚMEROS CUANDO HAY UNA HISTORIA DETRÁS

Algunos son curiosos, otros históricos. Otros muestran hasta dónde nos ha llevado la innovación. De las microfibras al liderazgo del mercado mundial. Desde la inscripción en el registro mercantil hasta la botella de whisky salvadora en un momento difícil. Cada número tiene una historia.

1984: GKD se convierte en líder del mercado mundial.

Tras la adquisición de «Dürener Metalltuch», GKD puede considerarse por primera vez líder del mercado mundial.

97 % - esta es la cantidad de sólidos que CAPTURION filtra de la escorrentía viaria.

En 2024, GKD introduce un nuevo sistema de filtrado que se sumerge directamente en el sumidero. Desarrollado con la Universidad Técnica de Berlín y la Fundación Medioambiental Audi: se trata de un decidido paso adelante en la lucha contra los microplásticos.

40.655 LED iluminan la Indemann.

La torre de observación de 36 metros de altura cerca de Düren se convierte por la noche en una obra de arte lumínica gracias al tejido ILLUMESH® de GKD con miles de diodos luminosos integrados.

530 toneladas

Esa es la cantidad de acero inoxidable que GKD procesa cada año solo en el sector de la arquitectura.

1 botella de whisky: cómo sobrevivir a una noche detenido en Moscú.

En 1987, el entonces CEO Stephan Kufferath es detenido por un error administrativo. ¿De algo para comer ni hablamos, verdad? Nada de nada Por suerte, llevaba en su equipaje licores de alta graduación como regalo para clientes: «Esa noche dormí prácticamente en coma».

2 en 1: el nacimiento del tejido híbrido.

En la década de 1970, GKD combinó por primera vez en un telar varillas metálicas e hilos monofilamento de poliéster o poliamida. Había nacido DUOFIL: un producto pionero.

0,015 mm - así de pequeñas son las partículas que puede filtrar POROMETRIC.

¿Microplásticos en el agua de la lavadora? El 90  % puede eliminarse eficazmente, con un caudal elevado. Un adelanto importante para la tecnología de aguas residuales.

371 campos de fútbol: ese es el tamaño de la superficie de tejido que GKD puede tejer cada año en todo el mundo.

Una medida de la fortaleza industrial y de la seguridad de la cadenas de procesos.

40.000 horas: ese es el tiempo que se tardó en producir el mayor pedido individual de GKD USA.

El mayor pedido de GKD USA procedía del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. En 2009, tras dos años y medio y 40 000 horas de producción, se completan todos los paneles de tejido del megaproyecto. En 2024 se realizó un pedido consecutivo.

9 veces galardonado: MEDIAMESH® es la superestrella más premiada de GKD

La malla para fachadas medializadas ha recibido nueve premios de diseño desde 2006, entre ellos el Red Dot, el iF Product Design Award y el Steel Innovation Award.

Más de 50 ferias por año

GKD está representada en todo el mundo. El estreno tuvo lugar en 1952 en la feria ACHEMA de Fráncfort del Meno, donde la empresa sigue exponiendo en la actualidad.

HITOS Y MOMENTOS
DE 1925 A 2025 EN CÁMARA RÁPIDA

De pequeña empresa industrial a líder tecnológico internacional. De tejeduría de alambre a proveedor de soluciones: a cámara rápida, queda claro que en la historia intervienen tanto coincidencias afortunadas como esfuerzos empresariales.

GKD EN CÁMARA RÁPIDA

Un siglo en etapas: resumen de los acontecimientos más importantes.

CUATRO GENERACIONES –
UNA ACTITUD

GKD está en manos de una familia desde 1925. A lo largo de cuatro generaciones, los miembros de la familia empresaria han asumido responsabilidades, han dado forma al cambio y han transmitido valores. Esta unión sigue caracterizando hoy nuestra cultura: personal, responsable y orientada al futuro.

CON CORAJE Y VISIÓN DE FUTURO

En GKD, todo empieza con Josef y Aline Kufferath. Vivían junto a la empresa y dedicaban su vida a ella. Josef, el fundador, es una persona de acción con carisma, presencia y principios. Alguien que también se levantaba por la noche cuando oía que un telar se había parado. Aline, su esposa, permanece inicialmente en un segundo plano. Pero pronto ayudará en las tareas administrativos y también recibirá autorización para representar legalmente a la joven empresa.

Cuando Josef murió inesperadamente en 1967, ella asumió la dirección y garantizó la seguridad y la continuidad organizando la sucesión. De la Gran Depresión de los años veinte a la Segunda Guerra Mundial y el periodo del milagro económico: la primera generación tuvo que hacer frente a grandes retos. No obstante, la empresa fue creciendo. El coraje, la confianza y una actitud positiva mantuvieron a «Gebr. Kufferath» en el buen camino.

Al retrato

LA TECNOLOGÍA ES LO QUE CUENTA

Karl Kassner se incorpora a la empresa en 1946. Como el inventor genial que era, no paró de desarrollar tecnologías de tejeduría y, en repetidas ocasiones, dio a Gebr. Kufferath una ventaja competitiva. Tras la muerte de Josef Kufferath, asume la responsabilidad de la empresa. Su prima Aline Kufferath, con la que creció como un hermano, le adopta y le convierte así también formalmente en su sucesor.

Con mano firme y talento técnico, dirigió la empresa durante la década de 1970. A pesar de la crisis del petróleo, el crecimiento del negocio continuó al alza. Mediante la unión de alambres sólidos y flexibles, se podían fabricar bandas de proceso que se utilizaban en numerosas industrias. Con la adquisición de Dürener Metalltuch, Karl Kufferath-Kassner corona su gestión de la empresa y encarga a la siguiente generación importantes tareas.

Al retrato

JUNTOS PARA ALCANZAR NUEVOS HITOS

Ingo y Stephan Kufferath asumieron la dirección de la empresa cuando tenían veintitantos años, en 1984. Fue un salto al vacío, porque sin mucha experiencia tuvieron que gestionar la adquisición de Dürener Metalltuch, la empresa competidora insolvente y de tamaño mucho mayor. La división de sus funciones estuvo clara desde el principio: Stephan es un creador de redes internacionales con olfato y talento para los mercados y las nuevas oportunidades.

Ingo es un estratega con orientación tecnológica. En la década de 1990, se creó bajo su dirección la división de Arquitectura, que se convirtió en un éxito mundial. Durante más de 40 años, dieron forma a la empresa, que convirtieron en un hidden champion y en un grupo internacional de empresas.

A la entrevista

NUEVAS RESPUESTAS PARA NUEVAS PREGUNTAS

Lara Kufferath se hace cargo de GKD en el año de su aniversario, 2024, como primera mujer al timón y como parte de una nueva generación de directivos. Aporta a la empresa experiencia en industria, consultoría y transformación empresarial y conoce la empresa de cerca desde hace muchos años. Lleva dando un importante impulso desde que se incorporó a la empresa en 2019: por ejemplo, estableciendo una estructura matricial global y un nuevo plan quinquenal.

También hace de la sostenibilidad un motor estratégico de la innovación. Junto con un equipo directivo diverso, está realineando a GKD, haciéndola más clara, más interconectada y más orientada a resultados. La actitud de responder a las cuestiones del futuro con innovaciones y soluciones propias conecta a la cuarta generación con las anteriores. La visión FOR A HEALTHIER, CLEANER, SAFER WORLD lo resume en pocas palabras.

A la entrevista

100 AÑOS EN HISTORIAS
UNA EMPRESA FAMILIAR ALEMANA Y EL ANCHO MUNDO

 

¿Qué hay realmente detrás de 100 años de iniciativa empresarial? Explicamos aquí felices coincidencias, puntos de inflexión e ideas que han dado forma a la empresa familiar GKD, en entrevistas, retratos y retrospectivas personales. Para todos los que disfrutan leyendo, reflexionando y redescubriendo.

 

Después de nosotros el futuro

¿Cómo se puede asumir la responsabilidad para que también tenga efecto en el futuro? Este artículo explica cómo se convirtió la sostenibilidad en una estrategia en GKD: con productos, principios y una actitud clara. Está dirigido a cualquiera que quiera saber cómo se puede concebir el futuro de forma empresarial de un modo en el que todos salgan ganando.

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¡Solo coraje!

 

Se considera empresa familiar…

 

Lleno, por favor

 

Josef y Aline Kufferath – Un retrato

 

Karl Kufferath-Kassner – Un Retrato

 

«La curva de aprendizaje siempre fue empinada» – Entrevista con Ingo y Stephan Kufferath

 

«Sólo prestado de la siguiente generación» – Entrevista con Lara Kufferath

 

Cuando todo está en juego: ahí están las mujeres

 

Entretejidos en todo el mundo

 

La marca somos nosotros

 

Pizza, Airbags y Apolo 11

 

Beneficios honoríficos

 

«Fue una afortunada coincidencia»

 

Los visionarios van a Düren